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¿Por qué sufrimos contracturas musculares? - www.topaulasalud.com

¿Por qué sufrimos contracturas musculares?

Muchas personas sufren hoy en día las molestas y dolorosas contracturas musculares. Estas suponen un acortamiento y endurecimiento de los músculos que puede perjudicar en gran medida a la calidad de vida de quienes las padecen con frecuencia.

En este artículo nos centramos en las causas tan variadas que pueden ocasionar contracturas musculares. De este modo podremos tomar medidas para prevenirlas.

Cada vez más dolores musculares

Las estadísticas muestran que cada vez más personas sufren dolores musculares de diferente tipo o, al menos, los han padecido en algún momento de su vida. Por ejemplo, más de la mitad de la población ha tenido dolor de espalda alguna vez y, en general, el dolor musculoesquelético es la consulta más frecuente al médico.

Ante esta situación, nos encontramos que el dolor muscular es muy común pero que todavía hay mucho desconocimiento de sus causas. Tampoco es fácil el tratamiento o las soluciones médicas, que suelen reducirse a relajantes musculares y analgésicos de efecto puntual.

¿Qué es una contractura muscular?

La contractura muscular es un acortamiento en una parte del músculo que puede causar rigidez y dolor. De hecho, al palpar la zona podemos sentir que hay tensión y que está más endurecida de lo habitual.

Si logramos encontrar el punto más doloroso, y por tanto el más acortado, sabremos cuál es el punto gatillo. En este sentido, el tratamiento debería consistir en la elongación de la cadena muscular, lo cual podemos lograr con estiramientos, mediante la aplicación de calor y con la ayuda de un masajista profesional.

Infografía ¿Por qué sufrimos contracturas musculares? - www.topaulasalud.com

Causas de las contracturas musculares

Además del tratamiento citado, repasamos las causas más frecuentes de las contracturas musculares para poder prevenirlas o aliviarlas de manera definitiva. Hay que tener en cuenta que, si no las tratamos a tiempo, podrían cronificarse y derivar en otros problemas. Por ejemplo, una contractura de trapecios puede causar hormigueos o insensibilidad en los dedos de las manos, vértigos o dolores de cabeza.

  • Posturales

Uno de los motivos principales de las contracturas musculares es la mala postura corporal. Este problema ha aumentado y empeorado por el uso abusivo de las nuevas tecnologías como el móvil y el ordenador. En este caso, las contracturas más habituales se dan en la espalda y en el cuello.

  • Por sobrecarga muscular o por sedentarismo

En segundo lugar, nos encontramos los dos extremos en cuanto a nuestro estilo de vida, ninguno de ellos beneficioso para nuestras cadenas musculares:

  • En primer lugar, las personas que se exceden en el uso de determinados músculos, como puede ser por motivos laborales o durante intensas sesiones de entrenamiento.
  • En el extremo contrario encontramos a quienes llevan una vida demasiado sedentaria, de modo que los músculos se debilitan y cualquier movimiento o mala postura les supone una sobrecarga.

En ambos casos el músculo sufre la falta de equilibrio y expresa ese problema en forma de contractura.

  • Estrés

El estrés es uno de los males más preocupantes de este siglo, ya que tiene el poder de alterar por completo el funcionamiento de nuestro organismo. Lo que en un principio es una respuesta positiva de nuestro cuerpo para impulsarnos a actuar, puede resultar muy grave cuando se vuelve crónico.

Nuestro sistema musculoesquelético se prepara para una situación de alerta que nunca cesa, lo cual le lleva a una tensión permanente. Esta deriva en las contracturas musculares, entre muchos otros problemas de salud.

  • Falta de agua o nutrientes

Por último, también hay algunas causas internas relacionadas con las contracturas musculares. En primer lugar, la deshidratación, la cual podemos prevenir de manera sencilla bebiendo al menos un litro y medio de agua a lo largo del día, fuera de las comidas.

En segundo lugar, la falta de algunos nutrientes en nuestra alimentación, como pueden ser el magnesio o el potasio. Para suplir esta falta podemos tomar suplementos nutricionales de manera puntual y apostar por una dieta más completa y equilibrada.

Bibliografía

  • Mense, S. (2008). Muscle Pain – Mechanisms and Clinical Significance: In Reply. Deutsches Aerzteblatt Online. https://doi.org/10.3238/arztebl.2008.0510c

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