fbpx  

Blog

¿La procesionaria, peligro para nuestra mascota? - TOP aul@ Salud

¿La procesionaria, peligro para nuestra mascota?

Evitar las zonas con nidos u orugas y buscar zonas de paseo o recreo alternativas es fundamental para evitar accidentes. Es importante recordar que los pelos de las orugas son urticantes incluso cuando las orugas han muerto. En el caso de encontrarnos orugas muertas o pisarlas, debemos enterrarlas profundamente.

CONOCER LA “PROCESIONARIA”

La procesionaria del pino es una oruga que podemos ver por el suelo que van “en procesión” una detrás de otra, formado una fila de 2 o más orugas. Aunque tienen ese nombre es posible encontrarlas sueltas y no solo en pinos, sino también en cedros y abetos.

Estas orugas se caen o bajan al suelo desde nidos con aspecto de algodón blanco que se pueden observar en las ramas de estos árboles. Una vez en el suelo se entierran para seguir su ciclo biológico.

CONOCER EL PELIGRO

El peligro de esta oruga radica en sus pelos urticantes que pueden causar problemas en personas y animales. Normalmente su periodo de aparición es en abril y mayo, pero debido a las altas temperaturas en épocas frías, están apareciendo desde principios de diciembre en algunas zonas. Para evitar estas orugas, es fundamental evitar zonas de pinares y otros árboles que tengan estos nidos o bolsones porque probablemente estén en el suelo cerca de dichos árboles, ya que no suelen desplazarse demasiado desde el sitio donde anidan.

ZONAS DE RIESGO

Si paseas con tu mascota por una zona donde habitan estas orugas, es muy importante ir vigilando el suelo y detectar estas filas de orugas (o las orugas sueltas) y evitar que tu animal se acerque a ellas. Se puede avisar a los responsables de la zona de su aparición, sobre todo en zonas de mayor riesgo como parques infantiles o parques para perros, porque en algunos casos, pueden llegar a provocar la muerte de nuestro animal.

QUE PROBLEMA PROVOCAN. SÍNTOMAS:

El contacto con la oruga es lo que puede llegar a causar una urgencia veterinaria. Si tu perro ha estado en contacto con las orugas de forma directa, hay que dirigirse lo antes posible a un veterinario.

Los síntomas que pueden aparecer en tu mascota son: hinchazón de labios, lengua, ojos, o la zona del cuerpo que haya tocado los pelos urticantes. Es especialmente peligroso si los perros intentan lamer o ingerir la oruga, ya que se puede producir una inflamación de la lengua o garganta y provocar la incapacidad para respirar correctamente, llegando incluso a causar la muerte del animal.

QUÉ DEBO HACER SI CONTACTAN CON ELLA

Una vez el animal ha estado en contacto con la oruga, debemos acudir urgentemente al veterinario. Mientras, podemos limpiar la zona de contacto con agua abundante, SIN RESTREGAR o FROTAR ya que podemos empeorar el problema y no dejar al animal beber esa agua.

EN EL VETERINARIO

Una vez en el veterinario se determinará el tratamiento a utilizar, dependiendo de la zona inflamada y si hay un compromiso respiratorio. En algunos casos, aunque pueda no provocar la muerte, puede producir necrosis (muerte celular) de tejidos como labios o lengua.

PREVENCIÓN

La rapidez de acudir al veterinario puede salvar la vida a tu mascota, pero para evitar estos problemas es mejor prevenir el contacto con estas orugas, cambiando las zonas de paseo, evitando zonas de pinares o paseando por aceras o zonas planas de tierra para poder detectar las orugas antes de que entren en contacto con el animal.

Contacta con los responsables de la zona para alertarles del problema ante la aparición de nidos o procesionarias. Existen profesionales que determinarán la mejor manera de tratar con estos animales en función del ciclo biológico en el que se encuentren.

Cristina Ortega
Docente Veterinaria

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *